Una década de Sinfonías Libertarias de La Chancha Muda

A diez años de su lanzamiento, el segundo disco de la banda oriunda de Parque Chacabuco sigue sonando como una de las obras que marcó su camino.

Por Agustín D'Addario-

El 23 de septiembre de 2016, La Chancha Muda editó Sinfonías Libertarias, su segundo álbum de estudio después de Ya no queda más lugar bajo la alfombra (2013). Si bien la propia banda registra el 6 de junio como fecha de lanzamiento en Bandcamp y otras fuentes también consignan ese día, las plataformas digitales ubican en el noveno mes del año a la edición de una obra que profundizó el camino iniciado por el grupo y consolidó una identidad marcada por el rock, la crítica social y la autogestión.

El disco fue concebido como algo más que una colección de canciones. La propuesta incluyó textos, ilustraciones y un concepto visual que acompañó el contenido musical. Las ilustraciones estuvieron a cargo de Aníbal Caubet, la fotografía fue realizada por Luciana Bozzarelli y el diseño gráfico por Cristian Seligmann. De esta manera, La Chancha Muda amplió la propuesta del álbum hacia una obra en la que música, imágenes y palabras formaron parte de un mismo universo.

El proyecto fue realizado de manera independiente y contó con la colaboración de sus seguidores para financiar parte de la producción, a cambio de diferentes recompensas. La banda volvía así a sostener una forma de trabajo que ya formaba parte de su identidad y que le permitía mantener el control sobre su obra.

Las canciones de Sinfonías Libertarias recorrieron distintos aspectos de la vida cotidiana y construyeron una mirada crítica sobre la sociedad. “Un fuego sepultado en el jardín”, “Asfixia”, “Un gran engaño”, “La penitencia de la mosca”, “Policarbonatos de plutonio” y “La escena” formaron parte de un álbum atravesado por la alienación, el consumo, el control y la necesidad de cuestionar aquello que condicionaba la libertad individual.

Musicalmente, la banda también amplió su paleta. Las guitarras convivieron con el acordeón, el saxo y los vientos, mientras que el rock se mezcló con diferentes influencias que terminaron de construir el sonido característico de La Chancha Muda. La formación estuvo integrada por Gonzalo Pascual, Martín Libonati, Federico Fassa, Maximiliano Vera, Diego Chiaradía, Christian Tamanaha y Rómulo Tomaselli, con la participación de Damián “Chango” Chavarría y Rodrigo Ruiz en trombón.

La grabación se realizó entre mayo y junio de 2016. Las bases se registraron en El Pie Recording Studios, con batería, bajo y guitarras grabados al mismo tiempo, mientras que los overdubs se realizaron en Estudio Santa Marta. Pape Fioravanti estuvo a cargo de la producción artística, la grabación, la edición y la mezcla, mientras que Mariano Bilinkis realizó el mastering.

Pero había una palabra que atravesaba todo el álbum y que, con el paso del tiempo, adquirió nuevas lecturas: “libertaria”. En 2016, La Chancha Muda utilizó el término desde una concepción vinculada con la libertad, la rebeldía y el cuestionamiento de aquello que aparecía establecido. La idea estaba presente tanto en las canciones como en la identidad visual y literaria que acompañó al disco.

Desde esa mirada, Sinfonías Libertarias construyó un universo donde la libertad aparecía como una búsqueda frente a las distintas formas de control. Las letras recorrieron conflictos sociales y personales sin abandonar una mirada crítica sobre el mundo que rodeaba a la banda.

Además, el material cuenca con un contraste que permitió que no quedara reducido a un disco de protesta, sino que también explorara el amor, el deseo, la búsqueda y la posibilidad de escapar de las estructuras establecidas.

La repercusión del material se trasladó rápidamente a los escenarios. Según una retrospectiva sobre la banda, el segundo disco ayudó a consolidar su mensaje y, junto con la potencia de sus presentaciones, abrió nuevas puertas para las giras y amplió su convocatoria. En agosto de 2017, La Chancha Muda realizó dos shows temáticos agotados en el Salón Pueyrredón, uno dedicado a cada uno de sus primeros discos y despidió la gira de Sinfonías Libertarias en La Trastienda de San Telmo.

En este contexto, a diez años de su lanzamiento, Sinfonías Libertarias continúa ocupando un lugar propio dentro de la historia de La Chancha Muda. Aquel segundo disco condensó una etapa de la banda y reunió canciones, imágenes y una manera independiente de entender el rock. Nacido desde la autogestión, atravesado por la crítica y sostenido por canciones que encontraron en el rock una forma de decir, cuestionar y seguir buscando libertad.


Comentarios